25 oct 2010

25 vidas ( Otro Fragmento)

"Las historias pueden comenzar de diferentes formas, pero una historia de vida comienza siempre igual, el nacimiento. Es extraño el ponerse a pensar que ni siquiera hemos abierto los ojos y la vida ya nos golpea en forma de doctor, quizás simbolizando lo que nos espera.
Pasamos los primeros años de nuestras vidas aprendiendo lo que no debemos hacer como meter los dedos en el enchufe, o comer hormigas. Hacemos nuestros primeros amigos que el tiempo nos ira quitando por diferentes motivos. Una oscura forma de ver la infancia creo no?. Pero extrañamente en ese momento no lo vemos así, y creo que es por eso que después de unos años queremos volver a esa época sin preocupaciones, donde lo mas importante es ir con nuestros compañeritos a jugar y ver nuestras series cuando volvemos a casa.
Pero todo llega en estratos, los primeros cumpleaños nuestros o ajenos, donde nos producía éxtasis la hora de la piñata, y ver que contenían las sorpresitas al irse, siempre ansiosos de llegar a los cumpleaños, ir a comprar los regalos que mas de una vez mi mamá tubo que comprar de a par porque yo elegía para el cumpleañero lo que me gustaría que me regalen, y claro, yo también lo quería así que mamá en su bondad compraba uno para mi también. Los juegos en los cumpleaños, los mismos que jugábamos todo el tiempo, la mancha, la escondida, el huevo podrido, policías y ladrones y la lista podría durar para siempre, pero la competibidad y el cambio de escenario nos hacían desear jugarlos para siempre.
Jardín o mi querido jardín, cada dia una aventura nueva, todavía me acuerdo cuando me cambie de turno y llore como 1 hora porque mi mamá me dejo con un montón de nenes y nenas que no conocía, es uno de los pocos recuerdos que tengo de esa época, incluso recuerdo que estaba nublado, los otros recuerdos son aquellos que no queres olvidar, las aventuras en los juegos y las amistades que viendo las fotos de esa época te preguntar que habrá sido de ellos.
Comienza a pasar el tiempo y nuestro cofre de recuerdos se rebalsa de buenos momentos, tanto que olvidamos los malos momentos, como la primer vacuna intramuscular y la partida de nuestros seres queridos a quienes más de una vez ya de mayores desearíamos poder volver a ver, abrazarlos y decirles todos los te quiero que no pudimos. 
Avanzamos en el tiempo hasta el primer dia de primaria, emocionados, ansiosos y nerviosos, todo un cóctel emocional producido por el no saber que nos espera, si tendremos compañeritos nuevos, si estarán todos los que ya teníamos, por saber que seño nos tocara, que vamos a aprender, y el poder escribir en el cuaderno del aula tan grandote que nos parecio cuando mamá lo forraba con papel araña entre muchas cosas más.
Es gracioso pensar la ansiedad que nos producía esperar para ir a la escuela, faltar era algo imperdonable porque cada día era único en su clase.
Los primeros exámenes y las caritas sonrientes en las tareas eran la recompensa mas buscada en aquellos dias.
Al pasar el tiempo vemos como cambian las cosas, los exámenes nos preocupan más, y ya empezamos de dejar de correr tanto como antes en el patio y empezamos a coleccionar cosas como los tazos, manera de comer chatarra en esa época con tal de tener un pedazo de plástico pintado y con toda la suerte del mundo una pistola que los lanzara, sino también están las inmortales figuritas, cientos de miles de figuritas para cambiar por la que te faltaba para llenar el álbum, cada salida de mamá al almacén era un sobre nuevo y la emoción de saber que figurita nos iba a tocar, recuerdo todavía el único álbum que logre llenar, era de "Tom y Jerry" y mi mamá lo había comprado para que lo llenáramos juntos.
Ahora se porque es una época a la que queremos volver.."

19 oct 2010

25 vidas (Fragmento)


Bueno antes que nada aclaro que esto es un fragmento de una novela que vive en mi cerebro y que quizás algún día me del lujo de escribir..



"Me desperté esa mañana en mi habitación, como siempre, lo había logrado, era un novelista, mi pequeño monohambiente en esa extraña peatonal con mi pila de ropa sobre mi única silla, mi televisor de aire blanco y negro con esa perilla rota que me impedía cambiar de canal, esa pequeña radio que le hacia compañía a mi soledad, y aquel viejo calentador siempre con su pava abollada encima eran la evidencia del espíritu bohemio de aquel lugar. Yo vivía de las regalías de mi primer novela, según mi editor ya no la leía ni el loro, pero los cheques seguían llegando. 
Me acerque a la ventana que tenia vista al paseo, que hermoso lugar, fuera la burguesía que lo transitaba era un sueño hecho realidad, era un pueblito en el medio del infierno solía decir, tenia todo lo que quería ahí, no mas de 20 pasos y llegaba al almacén, a 2 cuadras el cajero, y a la vuelta de la manzana mi editor, era feliz con la simpleza de mi vida, hasta tenia un amigo, con el que solíamos pasar las tardes fuera de su bar tomando mates y filosofando de la vida y tratando de arreglar el mundo con palabras.
Pero esa mañana algo era diferente, y es que, nunca lo había pensado, pero era feliz. y no se trata de conformismo sino que era la vida con la que alguna vez soñe, habia sido raro confesar en mi adolescensia que mi sueño era ser un escritor hermitaño alojado en su propio mundo dentro de la ciudad de las luces.
Fue cuando me di cuenta de eso que perdi el control de mi mismo, tome mi balija y puse un par de libros en él. Tome mi televisor, mi radio, y mi calentador, los meti en una caja y los lleve a la casa de empeño que habia en la esquina.
Entre y aunque paresca raro por primera vez al local de mi amigo, es loco pensar que en 8 años que vivi ahi nunca habia entrado a ese bar, asi como nunca él habia leido mis novelas. Cuando me vio entrar sus ojos parecieron comprender lo que mi impulso estaba haciando. Avanzo rapido hacia mi y me abrazo, como despidiendo a un hermano que va a la guerra, sus ojos humedos dijeron lo que él no.
Fui de nuevo a la pension y  pase por debajo de la puerta de la encargada mi llave, me pare en la esquina y espere el colectivo, y fue ahi donde pronuncie la primera palabra del día, "Retiro", puse las monedas en la maquina como saboreando el momento y me sente.
En el camino apresie cada paisaje aun sin saber que hacia realmente, grabe en mis retinas cada imagen, en mis odios cada sonido. Y llegue, al bajar me senti como aquel dia que llegue, un joven con sueños que se dirijia con un borrador de su novela a un editor que no conocia y no sabia si le gustaria, y que realmente no sabia si llegaria a entregarlo porque seguro se iba a perder.
Aun nostalgico de aquel primer dia me llegue a la ventanilla, y cuando preguntaron mi destino solo supe decir "A casa".
El omnibus no tardo en llegar, ocupe mi aciendo y fue ahi que reaccione en lo que hacia.
¿Estaba uyendo de la felicidad?.. y es que tenia todo lo que siempre quise y eso me iba a matar, y es que pasamos la vida buscando la felicidad sin saber que al obtenerla morimos, porque si lo piensas una vez que somos felices empezamos a repetir esa rutina una y otra vez con el fin de mantener ese sentimiento, a veces nos damos cuenta que nos aburre la rutina y tratamos de cambiar en algo nuestra rutina, casi siempre es un viaje a un lugar turistico, pero sin darnos cuenta eso empieza a formar parte de nuestra rutina, cegados por la ilusion de un sueño, trabajamos todo el año para pagar esas vacaciones, eso no es un sueño.
Sueños, realmente si quieres joder a alguien has sus sueños realidad. ¿Después de todo sin propocito para que te levantarias de la cama?.
Estas realmente vivo cuando vences tus obstaculos, asi que siempre ten metas porque lo que crees que es la felicidad es realmente un veneno.
Tarde tiempo en darme cuenta que las luces de la gran ciudad ya no brillaban para mí.."