En el ultimo tiempo he escuchado a hablar a la gente mal de prácticamente todo lo que los rodea, pero no he visto que se interesen realmente en ejercer un cambio ni nada que se le parezca, parecieran estar acostumbrados a la corrupción y avaricia que tanto les molesta ver en los demás cuando en realidad es mas bien una hipocresía mesclada con envidia al no tener la capacidad de hacer ellos algo que los favorezca.
Miles de veces he escuchado a la gente hablar de la inseguridad y luego los he visto inertes en los momentos en los que se produce un crimen ante sus ojos, y no hablo de asesinatos o violaciones como las películas nos tienen acostumbrados, sino de simples hurtos, acaso si no nos afecta no nos importa, o es que realmente al ver que alguien quiere abrir un auto ajeno ¿no podemos siquiera gritar?. Diría que hemos entrado en un siglo de oscuridad, pero el no tomar acciones reales es una característica que la humanidad lleva impregnada en su ADN..
Seria yo también un hipócrita si no tuviera una historia de cambio, así que tranquilos que no soy solo un hablador que se escuda en el anonimato, yo me escudo tras un anorak, y esta de aquí es mi historia.
No es la clásica de historia de un superheroe de cómic o película que por una tragedia, accidente o decisión propia de ponerse un disfraz y salir a repartir golpes a quienes no respeten las leyes, quizás principalmente porque no creo en ley del hombre, tranquilos que tampoco me creo en la ley de los dioses, Sigo mi propias leyes, ¿Que quien soy para tomar la justicia en mis manos y hacer mis propias reglas?, pues te dire, soy el ente de cambio, soy aquel que no mira hacía otro lado cuando alguien hace algo incorrecto, aquel que no teme repartir castigo, asi que antes de preguntarte por que hago lo que hago, mejor pregúntate por que permites que el mundo llegue a un punto que tenga que existir gente como yo. Pero no vengo a dar clases de conciencia.
Todo comenzó una noche de algún mes del año, volvía hacia mi casa como miles de veces lo había hecho, los diarios decían que la inseguridad había aumentado, ¿pero quien lee los diarios?, si normalmente todas son mentiras políticas y otras cosas que solo alimentan el quejoso hablar de las personas. Fui interceptado en la misma esquina de mi casa, podía ver la puerta y sabia que iba a llegar tranquilamente antes de que ese drogata siquiera se diera cuenta, pero estaba cansado de que me robaran, y decidí enfrentarlo, aun con esa voz en mi interior que me rogaba que corriera y hacia que temblaran mis piernas, pero me plante firme frente al drogata, el miedo no me dejaba entender lo que decía, pero era algo obvio ¿no?. Entonces fue que se impaciento y saco su arma, un revolver tan grande que casi hace que me orine en los pantalones, fue entonces que tome la decisión, la decisión que muchos no toman, y por la que muchos mueren, decidí defenderme, de tomos modos era probable de que me matara, pero al menos lo haría en un acto valiente estupidez, que siempre dicen aquellos quienes no fueron asaltados el eterno "Pero yo le hubiese pegado y si tenia oportunidad lo mataba" .. Bueno grandes habladores del mundo, yo lo hice, me abalance contra el con el estúpido grito de "Te matare ¨Moe" , como dije fue un momento de idiotez, el modo aun no logro recordarlo, pero caímos al piso y su arma rodó , creo que lo mordí un par de veces, me incorpore, tome el arma, y le vacié todos los cartuchos, luego salí corriendo como una niñita asustada, ¿gran comienzo no?.. Creo que no salí de mi casa por un par de semanas, esperando que la policía venga y me lleve, pero al parecer el drogata era un don nadie que no valía la pena ni saber como murió. Así que volví a mi vida normal, seguí escuchando las mismas quejas, las mismas fanfarronerías de las personas con las que tenia contacto, por dentro desear gritar lo que había hecho para que se callaran y servir de ejemplo, pero sabia que no iba a hacer la diferencia y que seguramente me denunciarían si lo hacia así que lo deje.
Con el tiempo comenze a olvidarlo, hasta que un día vi desde la ventana del instituto como robaban a una anciana, y como unos hombres desde el otro lado de la esquina solo lo veían, mi sangre comenzó a hervir de rabia ante tales actos, salí corriendo de la clase al grito de "Me Cago!!".. y salí del instituto cuando el ladrón intentaba huir, pero tenia que cubrir mi identidad, estaba fuera del instituto muchos me conocían allí, entonces tome lo que tenia más a mano, o en otras palabras, me puse el anorak de la campera, sin dar tiempo a nada me arroje sobre el ladrón, su cuerpo resonó contra la pared gracias a mi estampida, cuando cayo al piso, comenze a patear su cabeza hasta sentirme seguro de que no se levantaría, todavía no me explico como fue que llegue a esa situación, fue otro acto de idiotez seguramente, pero aun así no me explico por que paso lo que paso después o porque me sentía bien cuando lo hacia, pero devolví el celular a la anciana, y el dinero que le encontré en los bolsillos al maleante, y le dije que aprendiera a gritar, luego tome un palo que estaba a pocos pasos de la anciana, y le dije que si volvía a permitir que la robaran , yo iba a matarla.. Fue entonces que cruce la calle hacia donde estaban los 2 sujetos que presenciaron el espectáculo, y cuando vi que intentaron felicitarme, comenze a golpearlos sin piedad, hasta el punto de medio matarlos, en su agonía uno pregunto, "¿ Por qué nos golpeas si no hicimos nada?" , a lo que solo supe responder, "Exacto".. corrí lo más rápido que pude hasta la entrada lateral del instituto, me quite la campera a mitad del camino porque estaba manchada de sangre, y me escondí en el baño, alguien debió verme, reconocer mi campera, el instituto podría tener cámaras.. Estuve en el baño al rededor de media hora, y decidí salir, después de todo me atraparían, igualmente doble la campera de tal modo que no se vieran las manchas, y ahí fue que aprendí, que a nadie le interesa nada, el ladrón había muerto, los hombres estaban mal heridos y aun así paso 1 hora antes de que alguien se percatara de que ahí estaban, y en cuanto a mi salida estrepitosa del curso, todo quedo en el chiste del profesor que si me había alcanzado el papel o había tenido de sacrificar las medias..
Y fue desde ese día que soy quien soy, un antiheroe con todas las letras, repartiendo castigos a quien crea que lo merezca, sin importar si mueren, o si solo fueron testigos, tampoco soy un vigilante, no me paso las noches en vela buscando el crimen, solo digamos que tengo un poder que muchos han abandonado, el poder de ver más allá de mi nariz, Y mientras lo tenga, Nadie estará a salvo..
14 may 2011
Comienzos..
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