17 may 2011

Sueños color naranja..

Yo me ganaba la vida sacando fotografías, extrañamente hay gente capaz de pagar dinero por una foto blanco y negro de una oveja comiendo pasto, encontraban en esa foto lo que otra persona encontraría en una obra abstracta del post-modernismo, para mi eso solo era palabrerio sin sentido de gente que no tenía nada en que gastar su intelecto, y si les hacia sentir bien pagar diez mil dolares por una foto de una oveja comiendo pasto, yo no iba a perder oportunidad de tan suculento negocio.

A menudo solía hacer viajes a zonas rurales distantes, parte de mi excentricidad artística creo, o quizás solo era para tener algo en que gastar mi vida, quien sabe, en una de esas la respuesta a todos mis problemas estaría esperándome en la estación del tren con un cartel con mi nombre. Pero la vida no es tan simple, por cada camino que elegimos, dejamos minimamente dos de lado,  y el quizás el enterarte en un futuro lo que perdiste por no elegir la opción o quedarte donde estabas lo que castigue tu subconsciente por el resto de tu vida.
Yo aquel día decidí bajar del tren unas paradas antes, seré sincero, fue por descuido, me quede dormido y cuando desperté pensé que había llegado a donde pensaba que estaba mi destino, pero al ver el nombre de la ciudad me di cuenta que estaba equivocado, me disponía a subir al tren cuando un viejo vagabundo me dijo:
-¿Que pasa niño de ciudad, le temes a lo desconocido?.
Lo mire extrañado y le dije:- ¿Que sabes tu de lo desconocido?
- Nada realmente- me respondió,- Pero conozco del destino y se que tu destino no esta a donde vas.
-¿Qué sabrás tu a donde voy?.pregunte mientras le clavaba mi mirada con total desprecio a ese viejo entrometido.
-Tienes razón, no puedo saber a donde vas- dijo mientras sacaba una naranja de su bolsillo y se paraba,- pero puedo ver en tus ojos que no estas muy interesado en ir. Hagamos un trato hijo, pasa en esta ciudad la noche, y mañana pagare tu pasaje y te daré esta naranja.¿Qué me dices?.-
Solté una carcajada y le pregunte para que querría yo una naranja, y de donde se suponía que el sacaría dinero para un pasaje si vestía en harapos.
Con un tono burlón me miro a los ojos y me dijo: -Entonces si le temes a lo desconocido.-
Esas palabras parecieron tocar mi orgullo, tanto que acepte a quedarme. De todos modos no perdía nada, ya había perdido el tren.
Deje al viejo loco y me dispuse a buscar un hotel para pasar la noche, extrañamente solo había uno, en la recepción había algo que en su momento no me llamo la atención, pero luego adquiriria un significado, era un bol de naranjas, ninguna otra fruta, solo naranjas.
Acomode mis cosas, y salí con mi cámara, un pueblo tan aislado seguro tendría algunas ovejas o algo que  fotografiar. Pase la mañana sacando fotos a las personas, viejas tiendas, y cosas así, pero la voz del anciano resonaba en mi cabeza como burlándose de mi lo que no había salido de la ciudad.
Empece a recorrer un viejo camino rural, hectáreas y hectáreas de nada. Fue entonces que divise a unos cientos de metros un arbolito pequeñito, va en realidad a esa distancia parecía pequeñito, y pensé que seria buena idea ir a descansar un rato ahí del sol.
Cuando llegue vi que el árbol pequeñito era un naranjo medianamente grande, decidí echarme una siesta bajo el árbol antes de volver. Tuve un sueño bastante extraño, soñé con el anciano  loco, con lo que me dijo, y con el bowl de naranjas. Mi despertar fue aun más extraño, el anciano estaba ahí, pero extrañamente eso no me sorprendió, era como que parte de mi sabia que el iba a estar ahí.
Estuvimos un rato en silencio y me pregunto:- ¿Lo has entendido?
Fingiendo que entendía de que me hablaba le pregunte :- ¿Por qué naranjas?
El se paro y me  me pidió que lo siguiera, a pocos metros estaba su casa, y era verdad, me sorprendio no haberla visto a la lejanía pero eso fue un pensamiento efímero ya que estaba más intrigado por saber que tenían que ver las naranjas en todo esto.
Entramos en su casa, realmente me quede sorprendido, por fuera parecía un jacal pero por dentro parecía un palacio, todo ordenado y limpio, lo que parecía ser un bol de porcelana, era modesto si, pero impactaba a la vista.
El viejo se acerco con dos naranjas, me dio una y me dijo :- porque las naranjas son como debería ser tu vida..
-No entiendo- le dije.
-Veras hijo-comenzó- todo en la vida esta en relación con todo, así que podríamos decir que tu eres tanto una fruta como una fruta es tu, pero algo curioso pasa con ciertas frutas, en especial las naranjas. Veras, por su color puedes anteponer una idea del sabor de una banana, por su textura al tacto puedes saber como es una manzana y hacerte una idea de su sabor, si comes un limón, ya de antemano sabes que es ácido  pero las naranjas son la exención a toda regla, puedes mirar, tocar y hasta oler una naranja cuanto quieras, pero nunca podrás saber con que sabor se encontrara tu boca hasta que la pruebes, puede ser seca o jugosa, dulce o ácida, sea lo que sea.. no lo sabrás hasta que lo pruebes.. ahora pongamos un ejemplo practico, mira estas dos naranjas. ¿ podrías decirme cual de las dos es la mas dulce?-
Aun escéptico señale la naranja mas pintoresca, era de un color naranja intenso y la otra parecia a penas haber madurado. El anciano me pidió que las probara. La que yo elegí apenas tenia gusto, estaba bastante seca además, en cambio la otra, era la naranja más dulce que jamas había probado y era tan jugosa que el jugo me corría por la boca al primer mordisco. ¿pero como podía haberme equivocado tanto?
El anciano no me dijo nada más, saco de su traje dinero para el pasaje del tren y la naranja de la apuesta, y me abrió la puerta.
-¿No es que tenia que pasar la noche? -Pregunte.
-¿Para qué?- dijo él- Lo que sabes ahora podrás entenderlo en cualquier otro lado porque ya lo sabes solo que no sabes que lo sabes.-
Después de ese simple trabalenguas me fui, regrese al hotel y me dirigí a la recepción a pagar. 
Me atendió una joven bastante amigable, que me pregunto porque me iba tan pronto, y si me iba no iba a poder resolverlo.
-¿Resolver que?- pregunte.
A lo que respondió sonriente :-El misterio de las naranjas tontito-
Me quede paralizado, como era que ella podía saber acerca de eso, con un tono muy asustado ya que temía saber como era que ella lo sabia le dije:- Si no me voy tampoco lo resolveré.
-Bien- respondió , y me cobro lo del día.
Subí al tren totalmente anonadado, mire y mire la naranja que me dio el viejo tratando de razonar lo que ocurrió hasta que me quede dormido.
Cuando desperté, había ocurrido algo extraño, era de día como esperaba, pero el día estaba mal, según el diario era ayer, corrí a la boletería y pregunte como se llamaban los pueblos anteriores a esta parada, me dijo que no sabia dado que el tren era de viaje directo, pero que antes solía haber una parada en un viejo pueblo llamado "azahar" pero que el pueblo había sido abandonado dada que por el ph del suelo no se podía cultivar, luego comenze a recordar que ese era el nombre del pueblo en efecto era azahar, rápidamente metí la mano en el bolsillo donde había dejado aquella naranja, y estaba ahí. Intente olvidarme rápidamente de lo sucedido, saque un par de fotos al pueblo y volví a mi casa. Cuando llegue comenze a investigar, y descubrí algo insólito, azahar es el nombre que se le da a la flor del naranjo, y ese pueblo tenia ese nombre debido a que lo único que había podido crecer en ese pueblo había sido un naranjo, pero no había dado frutos, solo una flor y que por eso llevaba ese nombre, y que el árbol había sido plantado por un viejo y su nieta, el pueblo había prosperado unos años como centro de comercio pero dada la crisis que asolo aquellos años fue abandonado. Quede estupefacto, pero aun más al saber que ese pueblo habría sido abandonado hace casi 100 años. ¿Por que había tenido aquel sueño?, ¿por que aun tenia aquella naranja si solo era un sueño?,porque en verdad había sido un sueño.. pero lo que más me intrigaba era la naranja, fue entonces que le quite la cascara, y pude entenderlo..

0 Criticas :P: